Roxia aprende cómo es un día bueno para ti y te avisa cuando algo cambia. Sin cuotas mensuales. Sin centros de llamadas. Sin que nadie te vigile. Tuya desde el primer día.

Roxia no es un smartwatch lleno de ruido, ni un dispositivo médico. Es una pulsera discreta que observa tu día y te cuenta cómo va en palabras que entiendes.
Sin pantalla, sin notificaciones constantes, sin apps que aprender. La llevas puesta y ya está. La información, cuando la quieras, está en tu móvil en un lenguaje claro.
Las primeras dos semanas Roxia se calibra contigo. Después, reconoce tu ritmo, tu sueño, tu pulso habitual. Si algo se sale de tu patrón, lo sabrás.
Roxia no te bombardea con datos ni alertas constantes. Se queda callada cuando todo va bien, y solo te habla cuando nota algo que merece la pena que sepas.
Tu pulso durante todo el día y la noche, con tu rango normal aprendido.
Oxígeno en sangre estimado. Clave para detectar noches alteradas o apneas.
Sueño profundo, ligero y REM. Roxia nota cuándo duermes peor antes de que tú lo notes.
Pasos y ritmo de actividad. Detecta caídas de movilidad antes de que se conviertan en un problema.
Una de las señales más tempranas de infección o gripe. Medida en continuo.
Variabilidad cardíaca para estimar tu nivel de recuperación y tensión emocional.
Solo si quieres compartir zonas seguras con un familiar. Se activa con tu permiso, cuando tú decidas.
Un botón físico en la pulsera para enviar tu ubicación a tu persona de confianza. Sin operadores.
Roxia se pone, se empareja una vez, y se olvida. Lo demás lo hace ella.
La pulsera Roxia llega cargada. Te la pones en la muñeca como cualquier reloj y abres la app. En dos minutos está lista.
Durante 14 días, Roxia aprende cómo es tu ritmo: a qué hora duermes, cuánto te mueves, tu pulso habitual. Sin que hagas nada.
A partir de ahí, si algo se sale de tu patrón —una noche rara, un pulso alto, menos movimiento— lo verás en la app. Con lenguaje claro, no con gráficos médicos.

La mayoría de soluciones para mayores tratan a la persona como un paciente. Roxia parte de lo contrario: eres una persona con tus costumbres, y la pulsera solo las aprende.
Si en algún momento quieres que un hijo o hija pueda ver tu estado general, Roxia lo permite. Pero es tu decisión, no la suya. Y puedes activarla o desactivarla cuando quieras.

Precios estimados a partir de tarifas públicas en España a abril de 2026.
No creemos en cobrarte todos los meses por algo que ya tienes en casa. Pagas Roxia una vez, y es tuya. Sin planes, sin renovaciones, sin extras escondidos.
Reserva tu Roxia hoy a precio de lanzamiento. Primeras 500 unidades a 129 €.
Reservar mi Roxia por 129 €